EL RIESGO DEL PERFECCIONISMO

No son pocas las personas que acusan su lentitud para tomar decisiones o tomar acciones por la necesidad moral de querer hacerlo bien. Es el miedo a no querer equivocarse lo que lleva muchas veces a la frustración de ver que no se avanza al ritmo que se quiere.

¿Qué es ser perfeccionista? 

Es ser una persona que no se permite cometer errores, todo lo que hace no solo debe estar bien, sino debe de estar según su criterio “perfecto”. Invierten mucho tiempo en hacer una tarea, revisan y retocan el trabajo que hacen varias veces, son minuciosos con el mínimo detalle y les gusta mostrar su trabajo para que el resto les alabe por su buen resultado.

¿Qué detalles denotan a una persona perfeccionista?

Pueden ser acciones muy evidentes, como querer contentar al jefe realizando horas de más y realizando un trabajo bien pulido, estar siempre al servicio de las personas más allegadas ayudándoles en más de lo que uno debería, querer que los objetos o muebles de su casa estén en una determinada posición.

Pero a veces son acciones más triviales las que pueden detectar este perfeccionismo, como estar en una tienda y no poder elegir entre dos prendas, estar en un restaurante y preguntar que van a pedir el resto para saber que pedir, tardar horas en escribir un whatssap o ensañar varias veces lo que se le va a decir a una persona desconocida antes de llamarla, aunque sea para hacer un pedido o realizar una cita.

¿Qué problemas puede acarrear?

  • La Inmovilidad: Aquí entra la pereza como factor, si se sabe que no se va a tener el resultado deseado es más fácil que de pereza emprender la tarea. Esto esconde el miedo de no querer enfrentarse a la realidad.
  • La Procrastinación: Al dar pereza se tiende a postergarlo para otra ocasión, por lo que se termina o bien por no realizarlo o bien por hacerlo en el último momento, dependiendo si es una tarea que se autoimpone o se impone por parte de otro.  
  • El Gasto de tiempo y de energía: Se emplea mucho tiempo en una misma tarea, por lo que normalmente se termina cansado y hastiado de ella, además se termina por ser poco productivo. 
  • Nerviosismo y estrés: Si no se obtienen los resultados que se quieren, o sí, pero a un ritmo muy lento es normal entrar en pánico.
  • Multitarea: Debida a esa lentitud es normal que se vayan amontonando las tareas, y por querer albergarlo todo se empiezan a realizar todas a la vez, terminando por no terminar ninguna como es debido.  
  • La no elección propia: Al tener miedo a equivocarse es frecuente pedir consejos a varias personas para que digan exactamente lo hay que hacer, eso provoca la falsa sensación de que si la decisión elegida no es la correcta es por decisión de otros y no por uno mismo. Esto al final termina con doble enfado, enfado con la otra persona por haberlo elegido mal y enfado con uno mismo por haberle hecho caso.  
  • Ansiedad: En los casos más graves puede derivar a ansiedad ya que se percibe una vida de caos y descontrol. 

 

 

¿De dónde vienen ese perfeccionismo?

Muchas veces se debe a la falta de autoestima, pensamientos que se ocultan debajo del perfeccionismo es el miedo a no ser suficiente, miedo a no ser aceptado, a la vergüenza de equivocarse, todo ello hace que se tome más tiempo del debido a pensar en cómo desarrollar las acciones.

El nivel de autoexigencia puede ser tan alto porque se esperan metas irreales, es decir, son imposibles de alcanzar para cualquier persona, por lo cual el sentimiento de vacío y de fracaso persistirán en el tiempo, es por eso que, en los casos más graves, aun teniendo elogios por parte de los demás por su buen trabajo, se empeñan en pensar que no lo hicieron lo suficientemente bien. 

 

 

¿Qué es lo que se debe hacer?

A continuación, se detallan 3 pasos para evitar los problemas que acarrea la perfección, sin embargo, lo ideal es acudir a un profesional para trabajar todo lo que hay detrás de ese perfeccionismo, como se ha dicho previamente viene de problemas de autoestima, por lo tanto, cada caso es distinto 

  1. Fija fechas: Tener un día en concreto para finalizar la tarea hará que seas más productivo, pues tú mismo te meterás presión para llegar a la fecha estimada.
  2. Realiza una sola tarea: No comiences la siguiente hasta no haber terminado con la que estés, así te aseguras que la que hagas este bien hecha y terminada.
  3. Date premios: Cada vez que termines con una tarea date un premio por haberlo hecho, esto reforzará la sensación de triunfo por haber finalizado. 

 

Zaida Bernabé

Psicóloga Col. Núm. 16017

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