¿CÓMO MOTIVAR A NUESTROS HIJOS PARA LA VUELTA AL COLE?

 

¿CÓMO MOTIVAR A NUESTROS HIJOS PARA LA VUELTA AL COLE?

 

 

 

La motivación es la energía o el impulso que nos mueve hacia algo que nos gustaría saber, conocer o conseguir, es el estímulo, la participación activa, el interés…, hacia algo o alguien. O como dicen en un anuncio de TV, ¡son las “ganas”!, es ese “algo” que nos mueve a la acción.

El objetivo último de la motivación está relacionado con conseguir una meta que a su vez nos proporcionará la satisfacción de su consecución y/o la felicidad.

La autosugestión tiene un papel importante en ella (si visualizo y creo que puedo conseguirlo, me dará la fuerza necesaria para comenzar a luchar por ello).

Los niños y adolescentes ven el colegio y el instituto como una obligación a cumplir y las obligaciones no nos gustan a nadie, a no ser que entendamos para qué sirven o dónde me van a llevar, y qué voy a conseguir con ello. Tampoco nos gusta en general que nos digan lo que tenemos que hacer, por eso es importante la implicación en el proceso. Intentar cambiar esa visión de obligación e ir más en el sentido de unos pasos a seguir para conseguir sus objetivos en la vida y sus ilusiones de futuro.

 

¿QUÉ PODEMOS HACER PARA MOTIVARLOS?

 

 

El poder de motivar a nuestros hijos pasa por escucharles, vincularse con ellos más allá de las obligaciones que como padres debemos ejercer.

Entender y respetar sus gustos y expectativas o tener la cercanía y confianza suficiente para poder mantener conversaciones sobre los temas que les preocupan, sus intereses, sus dudas, etc, y desde nuestra posición de adultos y conocedores de nuestros “cachorros” conseguir que se hagan preguntas y se planteen cosas (más que intentar convencerles, que es lo que mecánicamente solemos hacer). 

Siempre será más potente una “duda” que provoque una reflexión, que una actitud coercitiva de obediencia o una orden autoritaria, sobre todo en la etapa adolescente.

Lo ideal es enseñar a nuestros hijos a “pensar y dudar” teniéndonos a su lado para ayudarles a entender y apoyar.

Que se planteen las cosas con sus pros y contras, más que la orden o la imposición sin más explicación.

La duda y la ambivalencia es el abono de cambio y la seguridad en un futuro, relacionada al mismo tiempo con su autoestima.

Espero que estas pautas te ayuden a conseguirlo.

 

 

ES IMPORTANTE:

  1. Tener o buscar un objetivo o ilusión a cumplir.
  2. Hablar con ellos de las dudas y cosas que les preocupan.
  3. Acercarnos con recuerdos de situaciones similares, cuando teníamos su edad, esas inseguridades, miedos, etc.
  4. Normalizar sus inseguridades y fomentar su confianza.
  5. Ser empáticos: ver las cosas desde su perspectiva, presiones de grupo, inseguridades, etc. ¡Nosotros también fuimos niños!. 
  6. Más que prohibir o  coaccionar, plantear la duda o que se planteen otras posibles opciones y sus resultados, hará que se sientan escuchados, aclaren dudas…( a lo mejor ni siquiera les habían surgido) y facilita la cercanía con los padres.
  7. Mostrar interés por conocer sus ideales de futuro próximo y/o a largo plazo: para poder hacerles pensar, con preguntas, en los posibles obstáculos que no han contemplado, o idealizaciones poco realistas, así como hacerles ver que a veces las cosas no son tan complicadas y difíciles, o por el contrario, tan fáciles como ellos las ven.
  8. Darles vuestro apoyo y confianza en que pueden llegar a lograr lo que se plantean, siempre que sea algo realista.
  9. El éxito es conseguir lo que uno se ha planteado que quiere para su futuro y ser feliz dedicándose a ello.
  10. La felicidad no es igual a dinero, la felicidad es igual a satisfacción personal y todo lo que ello implica, la felicidad es algo de “dentro de la persona hacia fuera”, la de “fuera hacia dentro” es caduca, solo dura un tiempo.
  11. Aconsejar con neutralidad, sin dejarnos llevar por lo que a nosotros nos gustaría. Respetar sus diferencias de gustos y pensamientos.
  12. Dar confianza y esperanza.
  13. Ser consciente de sus potencialidades y/o de cosas que se le dan mejor. Sus capacidades y lo que se le da bien le están diciendo en lo que es “bueno”.

 

MOTIVAR A CORTO PLAZO:

  1. Plantear objetivos durante el año, con sus reforzadores y premios.
  2. Ayudar con dudas e inseguridades, dándoles apoyo y confianza.
  3. Reconocerles sus positivos, en qué son buenos, confianza en que puedan conseguir sus metas.
  4. Dividir esos objetivos en conductas a realizar que faciliten su consecución.
  5. Que vayan de menor a mayor dificultad.
  6. Comenzar por el primero y más fácil de conseguir.
  7. Plantear los positivos que supone el conseguirlo.
  8. No plantearse otro hasta no haber llegado a conseguir el primero, uno detras de otro.
  9. Ir cogiendo y resolviendo de uno a uno, no plantearlos todos a la vez.
  10. Hablar durante las vacaciones de las cosas agradables vinculadas a la vuelta al colegio: amigos, compartir experiencias del verano, novedades, nuevos propósitos y cambios, etc. Tenéis que ser buenos vendedores de ilusiones y cosas positivas.
  11. Planificar una recompensa cercana si logran el primer objetivo, por ejemplo: estudiar más de una asignatura que no nos gusta, hacerlo de forma diferente a la habitual, cambiar hábitos…
  12. Ponerse un horario con descansos, cada 2/2:30h de estudio, hacer algo planificado de antemano durante 15/20 minutos antes de volver a estudiar. El estudio debe ir seguido de sus pausas para refrescarse a nivel físico y mental.
  13. Hacer un listado de recompensas según objetivos conseguidos, puede ser más tiempo con amigos, invitarlos el finde, hacer alguna excursión, tiempo de ocio con los padres o amigos, más tiempo de tv, juegos compartidos, etc.

 

COSAS POSITIVAS DE LA VUELTA AL COLE:

  1. Ver a los amigos.
  2. Contar y escuchar el verano de cada uno, anécdotas y aventuras.
  3. Conocer gente nueva.
  4. Ser un año mayor, con los pros que eso conlleva, y el aumento de responsabilidades.
  5. Estrenar material escolar, elegir los que a ellos les gustan.
  6. Plantearse cambios y objetivos nuevos a llevar a cabo.
  7. Los premios y recompensas (en Navidad, Pascua y final de curso) planteados a conseguir.
  8. La ilusión de posibles cambios: profesores, compañeros, libros, formas de hacer, expectativas…
  9. Participar en preparar las cosas: mochila, la ropa que prefieren llevar, hacer sus propias elecciones.
  10. Apuntarse a actividades escolares que les gusten.
  11. Y muy importante, dialogar sobre las cosas.

 

 

 

 
Ana Rosa Ibáñez Vera

Psicóloga Col. Núm. CV12155

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